
El instante vital estimula la visión deliberada del autor. La profundidad de su línea y delicadeza de los ritmos nos hablan de un tiempo remoto, indeterminado y, al mismo tiempo, invitan a celebrar el presente.
Como diría Paul Valèry, el cuerpo entero se transforma en órgano de visión, enfoque, regulación y puesta a punto. Para dibujar y, al mismo tiempo, caminar junto a Tío Serafín.
Hay algo en las cosas que nosotros no vemos. Y no es el alma sino aquello de lo que hablaba Paul Valéry. “Hay una inmensa diferencia entre ver una cosa sin el lápiz en la mano y dibujándola. Hasta el objeto más familiar a nuestros ojos se vuelve otro cuando se aplica uno a dibujarlo: se da cuenta entonces de que lo ignoraba, de que nunca lo había visto en verdad”.
El autor ve de cerca -deliberadamente- aquello a lo que sabe, pertenece. La mera representación no tiene lugar en esta exposición, sino la vida y una voluntad por celebrarla, no imitarla. Y cuando el dibujo se asemeja a la vida, se hace orgánico, complejo y emergente. Sabe que el dibujo esconde sorpresas; que dibujando nos damos cuenta de todo lo que ignorábamos y no habíamos visto. Sus líneas escapan del refugio abstracto para enredarse con lo vivo, entre los ritmos, flujos y mareas del cuerpo, entre la piel del gesto.
Le gustan los valles, las profundidades por las que fluye la vida. Espacios íntimos y silenciosos que casi pertenecen a sus dueños. Casi… porque se los roba. Ella es capaz de entrar en esa oquedad. Preguntemos a Tía Trini desde dónde nos mira. Querría yo estar a la fresca de su abanico.
Diversos esquemas de proyectos, patrones, trazados, registros, participan en la composición de un espacio aparentemente aleatorio en el que surgen verdaderas presencias que parecen contener pasado, presente y futuro en un único y poderoso instante vital.
Y estamos invitados a celebrar el momento con la intensidad suficiente para olvidarnos del tiempo -única posibilidad de vencerlo- subiendo al coche de Tío Serafín y caminando con el. Como dice Marta, debería tener una calle. Por algo será.
